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Estrategia de Durak: cómo ganar

El Durak es fácil de aprender, pero los buenos jugadores pierden mucho menos. Estos son los hábitos que marcan la diferencia, desde el primer reparto hasta la última carta.

Piensa en no perder

En el Durak nadie gana; el objetivo es no ser el último con cartas. Eso cambia tu forma de jugar: deshacerte de cartas importa más que ganar bazas, y una defensa segura y aburrida suele ser mejor que una ingeniosa. Cuenta cuántas cartas tiene cada jugador y quién está más cerca de salir.

Valora tus triunfos

Los triunfos son tu seguro. Cada triunfo que gastas en un ataque pequeño es uno que no tendrás cuando la baraja se acabe y los ataques se pongan duros. Bate con cartas normales siempre que puedas y guarda al menos un triunfo alto para el final.

Eso sí, un triunfo bajo sigue siendo un triunfo. Un seis de triunfo gana a cualquier as de otro palo, así que, si tienes que fallar, usa primero tus triunfos más bajos.

Atacar bien

Defender bien

Recuerda las cartas

Con 36 cartas puedes seguir la pista de muchas. Recuerda qué ases, reyes y triunfos están en el descarte y qué cartas han recogido tus rivales. El triunfo boca arriba al fondo de la baraja se lo lleva quien robe el último, así que sabes exactamente dónde está.

El final

Cuando la baraja se acaba, ya nadie roba y cada carta cuenta. Planea tus últimas jugadas: guarda una carta que el siguiente jugador no pueda batir, intenta salir atacando y evita acabar de defensor con la mano llena de cartas bajas.

Consejos para el Durak de transferencia

En el Durak perevodnói el defensor puede pasar el ataque con una carta del mismo valor. Aquí las parejas son aún más fuertes, y el jugador de tu izquierda se vuelve peligroso: un ataque que empiezas puede volver directamente a ti con más cartas en la mesa.

Errores comunes

¿Listo para jugar? Reparte cartas.